Este contenido es informativo y educativo. No sustituye el diagnóstico médico profesional. Consulte siempre con su médico para diagnóstico y tratamiento.
Debilidad del vasto medial oblicuo (VMO) respecto al vasto lateral, generando mala alineación rotuliana y aumento de presión en faceta lateral.
Ángulo Q aumentado (>15° mujeres, >10° hombres), rotula alta, torsiones tibiales o femorales que alteran el tracking rotuliano.
Actividades con carga excéntrica como correr en descensos, sentadillas profundas o saltos repetitivos que sobrecargan cartílago retro-rotuliano.
Ejercicios en cadena cinética cerrada: sentadillas parciales (0-45°), extensiones terminales de rodilla, contracciones isométricas a 30°.
Liberación de isquiotibiales, gemelos y tensor de la fascia lata para reducir presión patelofemoral y mejorar alineación.
Evitar flexiones profundas de rodilla, descensos pronunciados, sustituir por natación, ciclismo (asiento alto) y elíptica.
Electroestimulación para VMO, kinesiotaping para corrección rotuliana, movilizaciones patelares y terapia manual.
Selecciona las preguntas que quieras hacer a tu médico especialista:
Productos específicos para condromalacia rotuliana
Con almohadilla central que mejora el tracking rotuliano
Para ejercicios de fortalecimiento específico del VMO
Para liberación miofascial de cuádriceps e isquiotibiales
Reblandecimiento y edema del cartílago
Fisuras y fragmentación <1.25 cm diámetro
Fisuras y fragmentación >1.25 cm diámetro
Erosión hasta hueso subcondral expuesto
>15° en mujeres, >10° en hombres
Índice de Insall-Salvati >1.2
Aumento de rotación interna de cadera
Exceso de pronación que altera rotación tibial
0-30° flexión, máxima activación VMO
0-45° flexión, evitar flexiones profundas
Subida controlada con énfasis en descenso excéntrico
Fortalecimiento cadena posterior y estabilización